Don Quijote de la Mancha

[…] Y, sin querer cansarse más en leer libros de caballerías, mandó al ama que tomase todos los grandes i diese con ellos en el corral. No se dijo a tonta ni a sorda, sino a quien tenía más gana de quemallos que de echar una tela, por grande y delgada que fuera; y asiendo … Llegiu més